Bruno Höller, Redactor Jefe

Bruno Höller, Redactor Jefe
Bruno Höller, Redactor Jefe

Estimado Sr. Director:

Me veo obligado a escribirle esta carta como respuesta a los bufidos ¿quizás premenstruales? con los que la Señorita Rivers nos ha deleitado últimamente en esta sección. Efectivamente dicha individua y yo fuimos pareja hace ya algún tiempo, como ella dice “problemas irreconciliables” nos separaron en aquel entonces y (siento desilusionar a según que tipo de gacetilleros) toda relación sentimental acabo en ese momento, hasta aquí ningún problema. Lo que me interesa desmentir son unas cuantas falsedades que esa mala pécora ha vertido sobre mi persona y que usted ha publicado sin pararse a comprobar su veracidad antes de hacerlo.

Yo no entré en Solaris cuando ella ya estaba aquí, ¡en absoluto!, más bien es lo contrario, yo ya llevaba un mes luchando en el mundo del juego cuando ella llegó ¿siguiéndome? y esto es tan sencillo de comprobar como leer el número de combates disputados en la clasificación de mechwarriors. De la misma manera no soborné a nadie de la dirección para enfrentarme a ella (y como es natural vencerla, aunque eso olvida decirlo), el sorteo nos emparejo de forma limpia y cualquier miembro de la Comisión puede dar fe de ello. De la misma manera decir que he fichado por los Degolladores de Nord, primero porque su oferta económica me convenció y segundo porque el estilo de lucha del Sr. Nord me impresionó en el combate que disputamos él y yo (y que terminó en empate). ¿Por qué quiere abandonar Aldara “Caprichos” Rivers la escudería? es fácil: teme que se produzca una inevitable comparación por parte de los fans entre los distintos miembros de la escudería, comparación en la que ella, dada su torpeza a los mandos de un mech, saldría muy mal parada. ¿Y qué decir de la escudería con la que anda en negociaciones? pues que todos sabemos el tipo de negocios en los que andan metidos sus propietarios, no hay más que leer la prensa.

En fin no pienso hacer más declaraciones al respecto de este tema, a no ser que como sospecho, la ínclita Rivers en su aluvión de cartas a esta sección (porque ¿qué decir de los múltiples lloriqueos con los que nos aburre habitualmente ya sea mediante carta o tostón en la barra de Valhalla? ¡¡Por Dios la Comisión debe estar tan harta de oír sus múltiples quejas como ya lo estamos sus rivales!!) vuelva a hacer mención de mi nombre. Entérate Nena, no me interesas para nada, a no ser para vencerte a los mandos de un mech y como eso ya lo he hecho ni siquiera para tal cosa me vales.

Atentamente, Tarl Cabot

Nota del Editor:

Mr. Cabot, las Cartas al Director son publicadas íntegramente salvo que en ellas haya graves atentados contra el honor de alguien o insultos graves y fuera de tono (en su carta los hay, pero hemos preferido mantenerlos y publicarla tal cual para evitar referencias a cualquier tipo de censura o inclinaciones tendenciosas), pues son simplemente opiniones personales de los que escriben. Tal como se dice en la cabecera, la revista no es responsable de las opiniones vertidas en esta sección, así que su frase “…y que usted ha publicado sin pararse a comprobar su veracidad antes de hacerlo” está totalmente fuera de lugar. Si usted quiere denunciar a la Srta. Rivers por calumnias (o ella a usted por atentar contra su honor) es cosa suya, no nuestra.

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