CUC, SU PRESENTE
El conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas, obra del arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva, representa, con una calidad sobresaliente, una gran parte de los más altos ideales y proposiciones del urbanismo, la arquitectura y el arte modernos. La Ciudad Universitaria de Caracas es la utopía moderna construida, simboliza el anhelo por alcanzar un mundo ideal de perfección para una sociedad y un Hombre nuevos que habían surgido en el mundo occidental a raíz de los trascendentales cambios filosóficos, sociales, tecnológicos y estéticos ocurridos en los siglos anteriores.
En este conjunto Villanueva llevó a cabo, asumiendo un total compromiso con su tiempo y con una gran complejidad, una solución que pretende resolver, eficiente y funcionalmente, los problemas que se habían presentado en las ciudades tradicionales, que propone recuperar la relación perdida entre los espacios urbanos y la naturaleza, que está diseñada de acuerdo a la escala del hombre, que incorpora y aprovecha en su funcionamiento y en su construcción el desarrollo tecnológico de su tiempo con la introducción del automóvil y el uso del concreto armado. A la vez propone la realización de un mundo ideal de belleza y poesía, donde las formas y estructuras expresan el espíritu de los nuevos tiempos, donde se crea un nuevo espacio complejo, abierto, integrado y dinámico y donde las artes pasan a formar parte esencial del lugar habitado por los hombres.
En la Ciudad Universitaria de Caracas Villanueva elaboró estos temas que caracterizan a la modernidad arquitectónica, logrando, en ese sentido, una de las obras más importantes de nuestro siglo en el ámbito internacional. Al mismo tiempo, la sede de la Universidad Central de Venezuela constituye una interpretación moderna de nuestras tradiciones arquitectónicas y urbanas coloniales, y es una solución ejemplar para la arquitectura de nuestro clima tropical.
Así mismo, el conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas posee el valor histórico de representar, a través de sus diferentes etapas y edificaciones, realizadas por Villanueva durante un período de mas de veinte años, los cambios que se sucedieron durante el siglo XX desde el urbanismo y la arquitectura académicos, hasta la plena modernidad.
Los temas desarrollados por Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria de Caracas, por los cuales se puede considerar una obra de altísimos valores tanto universales como locales, han sido determinados estableciendo las cualidades que se infieren a partir del análisis de la obra misma. Su explicación se sustenta en los textos y obras de la modernidad en los que se expusieron las ideas que posteriormente Villanueva llevó a cabo, en los mismos escritos del arquitecto en los cuales explicó sus aspiraciones y proposiciones esenciales y en los textos críticos que han señalado los diversos valores presentes en esta obra.
Dichos temas-valores, por los cuales se solicitó su declaratoria como Patrimonio Mundial ante la UNESCO, se enumeran a continuación y posteriormente se exponen separadamente, explicándolos entonces a través de su relación con las propuestas del urbanismo, el arte y la arquitectura internacionales, por medio de imágenes gráficas y fotográficas que ilustran como estos temas se encuentran presentes en esta obra y a través de los escritos de Villanueva donde expuso su intención de desarrollarlos. Estos temas-valores están íntimamente vinculados y no pueden ser comprendidos cabalmente sino es relacionándolos entre sí, dentro de una obra donde uno de los valores esenciales es la búsqueda de la unidad dentro de la complejidad, ya que Villanueva entendía la ciudad, la tecnología, las formas, el espacio y el arte como un todo integrado dentro de una visión ideal del mundo propia de su tiempo. Sin embargo, a los fines de su exposición y para comprender el valor específico de cada uno, se exponen y explican de manera separada:

Una de las actitudes características del arquitecto moderno fue el compromiso que asumió con las transformaciones de la sociedad a través del ejercicio de su oficio. Una postura ética que significó la comprensión de la arquitectura como una disciplina que debía servir al Hombre construyendo un mundo nuevo. Toda la obra de Villanueva es la expresión del anhelo moderno por construir ese mundo nuevo, ideal y perfecto, apropiado para una nueva sociedad. La Ciudad Universitaria de Caracas (CUC) fue construida pensando en el futuro y representa la idea moderna según la cual todos los hombres, a través del progreso, alcanzarían y disfrutarían de la evolución de la cultura en todos los sentidos.
"Quizá los tiempos no sean todavía maduros para ello. No importa. Espero que nuestros ensayos servirán de base para el hombre integrado del siglo XXI. Por lo menos le recordarán nuestra angustia y le harán comprender el valor del progreso".
Carlos Raúl Villanueva: "Reflexiones Personales", (1965). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.80.

Desde el siglo XIX y durante las primeras décadas del siglo XX el urbanismo y la arquitectura propusieron soluciones a los muchos y graves problemas generados en las nuevas metrópolis surgidas a raíz de la industrialización. Estas proposiciones oscilaron entre agrupaciones de tamaño limitado, que rechazaban la gran ciudad planteando regresar a pequeñas concentraciones en el campo, por un lado, y la aceptación de la industrialización y de las nuevas dimensiones urbanas, con una organización funcional radicalmente diferente apropiada para las exigencias de los nuevos tiempos, por el otro. Carlos Raúl Villanueva aceptaba la ciudad como un hecho definitivo e incuestionable y consideraba al arquitecto como responsable del proceso urbano. En la CUC Villanueva desarrolló, en un recinto limitado y en las afueras de la ciudad, un complejo modelo urbano basado en las propuestas de la Modernidad, aceptando con todas sus consecuencias y beneficios el proceso de urbanización y desarrollando una obra que representa, para el mundo, la construcción de algunos de los ideales más importantes del siglo XX. La CUC es una ciudad dentro de otra que representa la utopía urbana de la modernidad construida. Por ello, su valor es, antes que nada, un valor de conjunto que está por encima de los valores específicos de cada uno de los temas en ella desarrollados y de las particularidades de sus diferentes edificaciones. En la CUC deberá preservarse la idea de ciudad moderna, conservando los elementos que la caracterizan como tal y que le confieren, además de sus altísimas cualidades arquitectónicas, urbanas y artísticas, un valor histórico incalculable.
"...La ciudad es un hecho definitivo, planetario, contundente, avasallador y necesario. Necesario, sí, porque sería increíble que la compleja estructura productiva y cultural del hombre de hoy y las más complejas del hombre del mañana, puedan desarrollarse fuera de la realidad de las metrópolis... Una vez aceptado íntegramente el fenómeno objetivo del crecimiento de las grandes ciudades y de la transformación de la población de rural a urbana, tendremos que comenzar a traducir esa aceptación en acción concreta, en planos definitivos. Para eso tendremos también que rechazar toda hipótesis de vuelta al campo, de descentralización de la producción, de limitaciones abstractas del crecimiento. Las cantidades ideales entonces desaparecen..."
Carlos Raúl Villanueva: "El desarrollo y condición presente de las ciudades de las Américas", (1965). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.15.
"…Deduzco, por consiguiente, la reciprocidad de la importancia urbana de la arquitectura y la importancia arquitectónica del urbanismo. Ambos representan aspectos opuestos de una sola entidad. Considero al arquitecto, y solamente al arquitecto, como responsable de todo el proceso urbanístico, desde la obra aislada hasta la obra colectiva y la comunidad".
Carlos Raúl Villanueva en "Carlos Raúl Villanueva y la Arquitectura de Venezuela". Sibyl Moholy-Nagy, Caracas, 1999, p.173.

Villanueva entendió el urbanismo, la arquitectura y, en este caso particular, el tema de la ciudad universitaria como agentes de progreso y de modernización. Estaba convencido del papel transformador de la sociedad que debía tener la arquitectura. Además de ser un modelo de las formulaciones generales propuestas para la ciudad moderna, la CUC fue desarrollada como un conjunto urbano y arquitectónico que promoviese específicamente la modernización y democratización de la educación, superando posturas elitistas características de la tradición educativa latinoamericana. Al mismo tiempo fue imaginada como modelo para un nuevo corazón de la ciudad, como un centro de vitalidad social, académico y cultural; un mundo humanístico cuya organización, en todos los sentidos, contrasta con el caos del resto de la ciudad, proponiendo una alternativa de orden ideal.
"La arquitectura de nuestro siglo está al servicio del hombre: no está basada en algo formal, sino que es más bien un compromiso que tenemos nosotros, compromiso de conciencia, para contribuir dentro de nuestras posibilidades a la creación razonada de un medio apto para nosotros todos".
Carlos Raúl Villanueva: "La arquitectura, sus razones de ser, las líneas de su desarrollo", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.40.
"El urbanismo contemporáneo es una disciplina que tiene como principal objeto la creación del medio social y biológico más cónsono para lograr el bienestar físico y espiritual del hombre. Trabajo moral y ético, más bien que uno de pura forma".
Carlos Raúl Villanueva: "La ciudad del pasado, del presente y la del porvenir", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.40.

Las proposiciones urbanas elaboradas en los primeros Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) principalmente las desarrolladas en la Carta de Atenas a raíz del IV CIAM liderizado por Le Corbusier, suponen la solución de los problemas de la metrópoli por medio de una rigurosa organización funcional, en la cual los diferentes usos urbanos: Habitar, Trabajar y Recrearse, se separan y se comunican entre sí por medio de las vías de circulación. Las Ciudad universitarias construidas en América Latina durante los años cuarenta y cincuenta constituyen el desarrollo de estas ideas. La CUC expone una compleja y rica interpretación, incluso una crítica y superación, de estas propuestas urbanas de las primeras décadas del siglo: Es una ciudad dentro de otra, un recinto cerrado que representa la utopía de la ciudad moderna, aislada del resto, separada en funciones, donde se distinguen claramente las diversas zonas, destinadas a diferentes usos y áreas del conocimiento, conectadas a través de una compleja red de circulaciones vehiculares y peatonales. A su vez expresa, a través de las transformaciones que Villanueva desarrolló en el tiempo, el paso de ese urbanismo doctrinario de principios de siglos hacia una idea de ciudad dinámica y compleja, donde las redes de circulación peatonal y vehicular se integran a los jardines y a las edificaciones en una trama orgánica de innumerables relaciones, eficiente en el sentido funcional y de un incomparable atractivo espacial.
"...La pequeña ciudad como ideal urbano es barrida por la realidad y ésta se concreta en el apremio por una estructura urbana, básica, flexible, variable, con capacidad para autoorientar su crecimiento, con un mínimo de riesgo. Si todo esto es cierto, una consecuencia directa de ello es el abandono de los esquemas excesivamente simples del urbanismo de hace veinte años. La descomposición del fenómeno urbano en una gama de funciones (a partir de las cuatro famosas del CIAM: habitar, trabajar, circular, cultivar el cuerpo y el espíritu), que permanecen como separadas, aisladas sin conexión entre ellas, con un arreglo coherente a una manera de ver y analizar las cosas, también esquemática, que fue una de las características del urbanismo de esa época y que todavía hoy se aplica en las oficinas burocráticas y se enseña en nuestras Escuelas y Universidades.
A semejante concepción es necesario contraponer una visión más amplia, más aglutinante de esas funciones. Una visión que abarque todas las posibles relaciones entre intangibles por ellas reducidas".
Carlos Raúl Villanueva: "El desarrollo y condición presente de las ciudades de las Américas", (1965). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.15-16.

Los Planteamientos para la ciudad moderna propusieron la recuperación de la relación entre el espacio urbano y la naturaleza, relación que se había perdido en las densas y caóticas ciudades industriales del siglo XIX. Propuestas urbanas tan diferentes como las de Frank Lloyd Wright y de Le Corbusier, ambas analizadas por Villanueva en sus escritos, coinciden en la necesidad de volver a relacionar el espacio habitado por el hombre con el ambiente natural. En la CUC Villanueva desarrolló incomparablemente este tema. La naturaleza es una presencia constante en los recorridos externos e internos, es parte integral del conjunto, completamente inseparable de su concepción. Todas las edificaciones están construidas sobre un gran jardín común atravesado por pasillos cubiertos peatonales y calles vehiculares que las comunican. Los espacios intermedios e internos se relacionan constantemente con el exterior por medio de aberturas, celosías y patios a través de los cuales la naturaleza se introduce dentro de las edificaciones. Además el conjunto de la CUC incluye el Jardín Botánico, área diseñada por Villanueva para el estudio y cuidado de las especies propias de nuestra zona tropical.
"La arquitectura, en efecto, debe moldearse al sitio natural únicamente con las transiciones indispensables y debemos destacar la importancia de relación entre arquitectura y paisaje, natural o urbano. En todos los espectáculos arquitectónicos los elementos de sitio intervienen en virtud de su cubo, su densidad, la calidad de la materia que produce sensaciones distintas y definidas: madera, árbol, piedra, horizontes azules, montañas o ciudades, plazas o plazuelas. Los elementos de sitio aparecen como muros, espacios limitados o abiertos, efectos de luz y sombra y tenemos que componer con esos elementos de luminosidad, un tipo de vegetación, un clima definido. La situación de un edificio en un marco determinado implica darle carácter, ambiente y vida y unirlo armoniosamente con el paisaje. La gran arquitectura se identifica tanto con el sitio natural o urbano, que uno llega a preguntarse a veces qué fue hecho primero, sí el edificio o el sitio".
Carlos Raúl Villanueva: "La arquitectura, sus razones de ser, las líneas de su desarrollo", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.39.

La concepción de una arquitectura pensada al servicio del Hombre se manifiesta también en la preocupación por el tema de la proporción. La arquitectura moderna cuestionó la monumentalidad de la arquitectura del pasado, principalmente de la arquitectura académica, oponiéndose a la simetría y a las grandes dimensiones de sus volúmenes y sus espacios. En su lugar, la arquitectura moderna propuso, por lo general, una arquitectura creada según las dimensiones del Hombre, pensada de acuerdo a su punto de vista, hecha a su medida; buscando una relación de armonía entre el hombre y su espacio. En la CUC Villanueva creó una arquitectura que impacta por sus formas y espacios, pero de una medida siempre proporcionada al Hombre y a sus actividades, logrando una relación amable, de armonía entre la naturaleza, las obras de arte, las formas, los espacios y el Hombre que los habita.
"Es el momento de recalcar con fuerza y autoridad que la proporción que busca la cultura y arquitectónica moderna no puede aceptar los principios clásicos y no está basada en ese sistema, muerto para nosotros, es decir, que no aparece ya como algo formal sino más bien y esencialmente de carácter humano y social. La plástica no debe existir observando únicamente fórmulas y procedimientos: lo que buscamos es únicamente hacer aparecer al hombre. Hay que lograr una nueva relación entre él y la arquitectura, donde él figure como módulo y como ser físico, social y moral, y para llegar a este fin hoy en día el arquitecto dispone de medios técnicos mucho más capaces, eficientes y efectivos que los clásicos tradicionales".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.51.

Una de las aspiraciones principales de la modernidad fue la aceptación del desarrollo tecnológico en su beneficio. El urbanismo moderno incorporó primero al ferrocarril y luego al automóvil en sus propuestas. Así la circulación mecánica, símbolo del progreso, se convirtió en elemento esencial del diseño de las ciudades desde el siglo XIX y sobre todo durante el siglo XX. En las propuestas de comienzos del siglo XX las redes de circulación vehicular fueron clave para la organización y el automóvil se convirtió en un emblema de la modernidad. Villanueva incorporó al automóvil a la CUC como uno de los elementos fundamentales para su organización. Las tres entradas principales al recinto universitario son a la vez peatonales y vehiculares, y todas las zonas y edificaciones se comunican entre sí por medio de una red de calles y estacionamientos que los sirven. Es importante destacar en el planteamiento urbano de Villanueva el valor paralelo y esencial que le otorga a las circulaciones peatonales, considerando al automóvil parte indispensable, más no única, del urbanismo moderno; cuestionado su exclusivo protagonismo. Para Villanueva la máquina debía ser un instrumento al servicio del Hombre, no al revés, y a comienzos de los años sesenta manifestó profunda preocupación ante el peligro que significaba el predominio del automóvil en las ciudades, la destrucción que estaba ocasionado en los centros urbanos y la necesidad de rescatar los espacios de las ciudades para el Hombre.
"El automóvil: preocupación primordial del urbanismo de hoy, es el componente más importante en la remodelación urbana.
Un transporte congestionado no permite vivir, como un hombre no puede vivir, o vive mal, con alta presión sanguínea: la lucha entre el hombre y la máquina es dura e inflexible y exige un cambio radical en el arte de acondicionar el suelo...
"La circulación mecánica es un factor que hace imposible la vida en nuestras ciudades, por lo que pedimos, con el urbanista Víctor Gruen, que el automóvil sea destronando de su alto pedestal como símbolo de divinidad y sea utilizado únicamente cuando se necesite y sin interferir con mayores derechos que los seres humanos".
Carlos Raúl Villanueva: "La ciudad del pasado, del presente y la del porvenir", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.58.

Esa misma aspiración de aceptar y aprovechar al máximo los beneficios de la industrialización se reflejó también en las proposiciones arquitectónicas realizadas a partir de los nuevos materiales y las nuevas tecnologías, no solamente desde el punto de vista estrictamente tecnológico, sino en cuanto a las novedosas posibilidades formales y espaciales que la tecnología podía ofrecer. Villanueva desarrolló en la CUC la tecnología del concreto armado, introducida a principios del siglo XX por arquitectos como Auguste Perret en Francia y desarrollada posteriormente por Le Corbusier. En sus obras y en sus escritos manifestó su predilección por este material, símbolo del progreso tecnológico de su tiempo, y a la vez ideal para alcanzar sus aspiraciones de una nueva estética arquitectónica. Las edificaciones de la CUC muestran uno de los mejores ejemplos existentes, en el mundo, del empleo de la tecnología del concreto armado en la década de los años cincuenta. El gran número de diferentes estructuras de los pasillos cubiertos, de las edificaciones deportivas, de los espacios cubiertos, auditorios y talleres a lo largo de todo el conjunto, son una lección de audacia y experimentación tecnológica y formal. Las estructuras de concreto armado a la vista de las edificaciones de Villanueva, en armónica e indisoluble unidad con el concepto arquitectónico, exhiben tal fuerza expresiva, que trascienden el uso del material desde el punto de vista exclusivamente técnico, convirtiéndolo en verdaderas esculturas que caracterizan formalmente los espacios.
"Después de haber utilizado durante largos siglos la madera, el ladrillo o la piedra, nuestro siglo ha visto nacer materiales dignos de nuestra época: El hormigón, el acero y quién sabe, los plásticos. Me gusta particularmente el hormigón, piedra líquida, noble y dócil, fuerte y humilde, considerado por el arquitecto Perret como el más bello material del mundo".
Carlos Raúl Villanueva: "La arquitectura, sus razones de ser, las líneas de su desarrollo", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.44.
"Me gustan los materiales que por su pobreza, por su sinceridad plebeya, me permiten desafiar al estúpido engreimiento del exhibicionismo.
Entre ellos me atrae particularmente el concreto armado, símbolo del progreso constructivo de todo un siglo, rugoso, dócil y fuerte como un elefante, monumental como la piedra , pobre como el ladrillo".
Carlos Raúl Villanueva: "Reflexiones Personales", (1965). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.80.

La búsqueda de nuevas formas que expresasen el espíritu de los nuevos tiempos, caracterizados por el desarrollo tecnológico y por las transformaciones sociales, fue una de las principales preocupaciones de las vanguardias artísticas y arquitectónicas desde sus antecedentes en el siglo XIX. Las formas tradicionales no podían representar ese mundo distinto que se anhelaba construir. Así las proposiciones del arte abstracto proporcionaron a la arquitectura un mundo de nuevos conceptos y nuevas formas, pensadas para abandonar las dimensiones tradicionales del arte y convertirse finalmente en espacio. Y así mismo, la tecnología del concreto armado, utilizada inicialmente en formas arquitectónicas tradicionales, se desarrolló durante los años cincuenta explotando las innumerables posibilidades formales de este material maleable. En la CUC Villanueva creó, desde estas premisas, múltiples formas nuevas, abstractas y complejas; trasladando a la arquitectura los conceptos de las vanguardias artísticas, integrando a estas formas las artes abstractas y aprovechando para su creación las cualidades plásticas del concreto armado.
"Nosotros, los arquitectos, debemos mucho a los artistas, pintores y escultores; a menudo han abierto un mundo completamente nuevo a nuestra acción; exploran los materiales y el espacio, revelan el color, la línea y la forma. Pienso en este momento en Fernand Léger, en Cézanne y Mondrian, en Van Doesburg y en Gabo y en Jean Arp, en Pevsner y en Calder, pues nos han descubierto la esencia y ayudado con muchas cosas a exteriorizar las experiencias visuales. Los cubistas, los dadaístas, los constructivistas han encontrado nuevas formas y nuevos contactos visuales, Mondrían y Van Doesburg volvieron a dar a la línea pura; los Fauves y Fernand Léger, el color; Brancusi y Jean Arp, a las formas puras; Gabo y Pevsner, al espacio indecible; Calder y Soto, al movimiento".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.51.

Entre los temas característicos de una parte importante de los arquitectos y grupos de vanguardia modernos está la elaboración del espacio como uno de los objetivos principales del arte y de la arquitectura. La necesidad de trascender una arquitectura entendida desde el punto de vista exclusivamente material y formal para concebirla como la elaboración del espacio habitado y disfrutado por el Hombre es probablemente la búsqueda más importantes de Villanueva en la CUC. En este conjunto podemos observar como las aspiraciones por construir una sociedad ideal, el uso de la avanzada tecnología, la construcción de las formas abstractas y la integración del arte, se unen para lograr un objetivo final: la construcción del espacio ideal y perfecto para el Hombre moderno.
"Considero que el medio expresivo específico de la arquitectura es el espacio interno, el espacio fluido, usado, gozado por los hombres. A partir de la invención esencial del espacio como lugar privilegiado de la composición, como clave secreta de todo el proyecto, se articula la caja volumétrica. Se concreta la estructura portante. Vibra con el color y la textura. Vive con las pulsaciones de las instalaciones de energía, con los movimientos de los servicios mecánicos. Creo en las virtudes cartesianas de la lógica y de la coherencia. Su aplicación al proyecto es una ley de supervivencia".
Carlos Raúl Villanueva: "Reflexiones Personales, 1965". En: Textos Escogidos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.79.
"La arquitectura no es monumento ni tampoco museo. La arquitectura, si se quiere, reúne estas dos condiciones, pero es ante todo funcionalidad y arte social por excelencia, contenido de la vida interior de los espacios... No se trata de la fachada que sólo sirve de mirada rápida de los peatones y para ordenar los espacios exteriores. Para nosotros los arquitectos del siglo XX, lo que más nos interesa, es crear vida interior, espacio necesario a la vida de los hombres en sus aspiraciones de orden material y espiritual. Por lo tanto, es misión de nosotros colaborar para que el hombre tenga una existencia más feliz en todos sus aspectos".
Carlos Raúl Villanueva: "Entrevista a Carlos Raúl Villanueva" (1976). En: 12 Pintores y Críticos de Arte. Caracas : Concejo Municipal del Distrito Federal

La ruptura con la concepción tradicional del edificio como una caja cuyas fachadas establecen el límite preciso entre el exterior y el interior es una de las búsquedas características de la concepción espacial moderna. La fluidez espacial, la disolución de los límites, la descomposición del plano de la fachada, la integración del afuera y el adentro, fueron aspiraciones expuestas por las diferentes vanguardias artísticas y arquitectónicas en sus manifiestos escritos y en sus proyectos y obras. En CUC Villanueva elaboró estas ideas ejemplarmente. Todo el conjunto está conformado por edificaciones que se elevan sobre un jardín. La planta baja del conjunto de la CUC es un complejo basamento transparente que se puede recorrer libremente casi en su totalidad. En las edificaciones los espacios internos se integran al exterior por medio de espacios intermedios, techados pero abiertos, conformados por paredes transparentes de bloques calados, pasillos cubiertos que prolongan los espacios techados hacia los jardines, patios y aberturas cenitales que relacionan visualmente los espacios interiores al exterior, logrando al mismo tiempo la integración de los diferentes espacios y una sorprendente variedad arquitectónica.
"...Ha nacido en efecto un nuevo espacio, una nueva sensación espacial muy distinta en su contenido, más dinámica, más activa y más humana. Ha conseguido evitar no solamente la forma puramente geométrica, sino que todo se disuelve ahora, se adelgaza, se vuelve continuo y transparente y sobre todo se une con otros espacios y otros volúmenes y otras aberturas, con una riqueza de posibilidades jamás imaginada. Todo se atraviesa, se interpenetra de un modo fluido y penetrante, en una gama rica y potente y expresa características propias que son: elasticidad, movimiento, continuidad y dinamismo".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.51.

Desde esta concepción espacial se establece la relación entre los volúmenes y los espacios abiertos, entre los llenos y los vacíos. Las composiciones volumétricas se proyectan en tres dimensiones, introduciendo la cuarta del recorrido en el tiempo. Estas volumétricas abstractas, los vacíos, tanto como los llenos, forman parte esencial de la concepción dinámica de la arquitectura y son indispensables para entender la obra cabalmente. Los grupos de volúmenes de Villanueva deben ser percibidos y entendidos en su relación inseparable con los vacíos que los acompañan.
"La arquitectura en esta forma ha nacido esencialmente como arte del espacio, para organizar, crear, cubrir, prolongar, acentuar y dignificar los espacios destinados a las necesidades humanas, individuales y colectivas. Todo sale de dentro hacia fuera, del espacio interior al exterior, para unirse a otros espacios o para formar cuerpo con los naturales. La forma construida con ayuda de la materia y de la técnica, los limita y los separa con el contraste y armonía entre llenos y vacíos. Todo viene acompañado con la luz, que es la penetración de dentro y fuera de la forma construida".
Carlos Raúl Villanueva: "La arquitectura, sus razones de ser, las líneas de su desarrollo", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.41.

Dentro de la concepción del espacio como objetivo primordial de la arquitectura, una de las aspiraciones principales de la modernidad es la sustitución del espacio estático por un espacio dinámico, en el cual se introduce la cuarta dimensión: el tiempo, entendido entonces como una variable fundamental para su total disfrute y comprensión, trasladando así a la arquitectura teorías filosóficas y científicas de los comienzos del siglo XX. La incorporación de la dimensión temporal en la arquitectura fue propuestas por las vanguardias plásticas y por Le Corbusier en el desarrollo de sus ideas acerca del paseo arquitectónico. Villanueva incorporó esta dimensión moderna en sus espacios de la CUC, los cuales no pueden ser entendidos ni disfrutados plenamente si no es en movimiento. El paseo a través de sus jardines, sus corredores, los múltiples espacios que se relacionan, las rampas y las escaleras que cruzan espacios de variadas alturas, a lo largo de los cuales van surgiendo formas y obras de arte que se pueden observar desde distintos puntos de vista y que se iluminan de diferentes maneras durante el transcurso del día, constituye una experiencia arquitectónica de un dinamismo alcanzado pocas veces en la arquitectura moderna.
"Los cambios introducidos en la imagen que uno tenía del mundo físico habían modificado totalmente nuestro concepto de la estructura espacial, pero fue en realidad especialmente la revolución cubista quien enseñó a los arquitectos el nuevo camino donde uno llega a concebir un espacio en cuatro dimensiones y donde el tiempo justamente las representa. Los arquitectos entonces sustituyeron a un espacio eminentemente estático, por otro esencialmente dinámico. El espacio se conoce porque algo se mueve: el objeto o el espectador y la marcha hacen aparecer bajo nuestra visual la diversidad de los acontecimientos. Se logra hacer desaparecer el sentido de la fachada y el espectador se ve obligado a moverse en torno de la arquitectura para comprenderla, sentirla y saborearla: un nuevo espacio había nacido, no únicamente físico sino abarcando todas las posibilidades humanas".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.47-48.

La luz es un elemento clave en la creación del espacio arquitectónico. En el espacio moderno la presencia de la luz natural es indispensable para lograr la integración del interior y el exterior, a la vez que su proyección sobre las superficies arquitectónicas contribuye a la creación de un espacio dinámico cambiante, que se transforma a lo largo del tiempo. En sus escritos y en su obra Villanueva manifestó la importancia que le otorgaba la luz en la creación del espacio arquitectónico, su objetivo principal. Los espacios de la CUC revelan el logro de esta aspiración. A través de los muros de bloques calados de diferentes formas, de los patios y de los lucernarios, Villanueva filtró la intensa luz del trópico, alcanzando innumerables sensaciones, obteniendo ricos contrastes entre la luz y las penumbras que contribuyen a la creación de esos espacios integrados al paisaje y eternamente cambiantes.
"El espacio vive únicamente bajo los efectos de la luz, que le da su propia atmósfera, su dinamismo, hace que viva y exista. La sensación del espacio depende de su propia voluntad, revela a la arquitectura, su pensamiento, su forma, sus articulaciones. La luz debe acusar y valorar el carácter y la unidad orgánica del espacio y no destruirla y podrá alterar el carácter espacial y lograr la armonía estructura-espacio.
La luz natural, fuerza básica y punto clave, hace parte de la obra levantada, le da vida por su aspecto cambiante, modifica los relieves y las formas en sus diversos ángulos.
La luz es la que hace posible la arquitectura como hecho plástico y al proyectarse sobre los muros establece un juego de claro y oscuro que hace de la materia un drama y una pasión".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.52.

La integración de las diversas artes en la arquitectura fue propuesta por las vanguardias de comienzos del siglo XX como el estadio final de la evolución del arte, el momento último en el cual las artes abandonarían sus formatos limitados para formar parte integral del espacio habitado por el Hombre. La unidad de las artes, o la obra de arte total, idea característica de varios períodos artísticos, fue planteada por las vanguardias abstraccionistas como el logro de la aspiración del arte por alcanzar la completa autonomía y la total universalidad: El espacio moderno. Siendo abstracto, sería la expresión estética del espíritu de su tiempo y estaría destinado a toda la humanidad. Esta idea es expresión de la utopía moderna, del anhelo por crear ese mundo ideal y perfecto para todos los hombres, quienes alcanzarían, finalmente y por igual, la evolución cultural que les permitiría disfrutarlo y entenderlo. En sus escritos Carlos Raúl Villanueva expuso esta idea como una de las aspiraciones centrales del arte de su tiempo, explicando como las artes, testimonios del significado cultural de cada época, debían integrarse en la arquitectura, logrando la aspiración social y humanista de crear un espacio ideal común y expresando las aspiraciones estéticas de su tiempo. El proyecto de integración de las artes que Villanueva llevó a cabo en la CUC, con artistas que trabajaron con él, es la elaboración de estas ideas y constituye su logro más trascendente. Para llevarlo a cabo Villanueva convocó a un grupo de artistas, venezolanos y extranjeros, entre los más importantes de su tiempo, que compartían estos ideales, y trabajó con ellos elaborando una concepción conjunta del espacio arquitectónico. Esta obra ha sido considerada numerosas veces, desde su realización, como el ejemplo de integración de las artes modernas más importante del mundo, ya que Villanueva logró, en unas dimensiones y con una calidad nunca igualada, construir esta aspiración vital para la modernidad. Los "Platillos Voladores" de Alexander Calder que proporcionan la acústica al espacio del Aula Magna, los murales de Léger, Manaure, Navarro y Vasarely que se conforman en los espacios de la Plaza Cubierta, las fachadas de mosaico de Alejandro Otero que constituyen los acabados de algunos de los edificios, los numerosos murales y esculturas que caracterizan sus diferentes espacios, conforman ese mundo ideal abstracto construido y le confieren a la obra de Villanueva una universalidad única e irrepetible, convirtiéndose, tal como él mismo lo expresara, en uno de los grandes testimonios del significado cultural de su época.
"Las artes son los grandes testimonios del significado cultural de cada época; en ellas descubrimos los rasgos que marcan la individualidad histórica. En la medida en que manifiestan más unión de concepto o más participación formal entre ellas, más claramente se despliega el eje social alrededor del cual rota el binomio Hombre-Cultura.
La presencia de ese eje favorece la aglutinación de la expresión artística. Es más: la unidad del contenido humano es fecunda y necesaria condición para que florezca la integración total. Alrededor de un fin común, alrededor de un propósito colectivo se aúnan la arquitectura, la pintura, la escultura y la técnica. La unión de objetivos facilita la síntesis plástica".
Carlos Raúl Villanueva: "La Facultad de Arquitectura", (s.f). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.69.
"...Hay una diferencia sustancial entre una obra de integración y una tentativa de decoración. La decoración, en nuestros días, se considera como una elaboración de superficie, como una superposición y, como tal, inútil y hasta hostil a los fines de la arquitectura. La integración, por el contrario, es el producto, no solamente de la comprensión de los propósitos comunes, sino también de la subordinación necesaria entre las distintas expresiones. Es la creación de un nuevo organismo arquitectónico-escultórico-pictórico, donde no se advierte la menor indecisión, donde no se nota ninguna grieta entre las distintas expresiones. Lo necesario de cada una de esas valoraciones plásticas debe ser irremediablemente evidente".
Carlos Raúl Villanueva: "La Facultad de Arquitectura", (s.f). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.70-71.

Dentro de la concepción de la unidad de las artes está incluida la integración orgánica del color a la arquitectura como medio para la creación y caracterización del espacio. Al cuestionar la separación de la pintura y la escultura, las artes abstractas propusieron la participación del color, no como un agregado decorativo, sino como parte inseparable de la concepción arquitectónica. En la CUC los planos y volúmenes coloreados no son siempre murales o fachadas creadas por artistas, otras veces son producto de decisiones de Villanueva al seleccionar los acabados de las edificaciones, por ejemplo la fachada de mosaicos rojos de la torre de la Biblioteca Central o las paredes internas de la torre de ascensores en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Así, la presencia del color forma parte integral de la arquitectura y es también, junto con las escultóricas formas estructurales, la elaboración por parte del propio arquitecto de un mundo artístico ideal integrado a la vida diaria de los hombres.
"El color es un medio tan poderoso para la arquitectura, como la planta y el corte, y es como decía Léger, necesidad natural, como el agua y el fuego. Con él todo puede cambiar; se le puede pedir reposo o excitación, armonía o choque; se pueden esperar de él milagros como también puede ocasionar desastres. El color puede destruir un muro, adornarlo, hacerlo retroceder o avanzar, favorecer las condiciones del trabajo o del pensamiento. Con el color todo puede hacerse cambiar.
El color, por su acción directa sobre la sensibilidad humana, favorece la comprensión inmediata de la idea expuesta: tiene las mismas virtudes que los sonidos y, como ellos, tiene las mismas influencias sobre los reflejos humanos y su gama es tan amplia como la de aquellos y se puede utilizar de la misma manera".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.53.

El concepto de la integración de las artes se vincula específicamente con la concepción acerca del museo, expuesta por algunas de las vanguardias artísticas de comienzos del siglo XX. La visión de un arte libre y autónomo, comprometido con la construcción del espacio ideal para el habitar humano y dirigido a todos los hombres, puso en tela de juicio a los museos y a los "salones" criticándolos como recintos cerrados donde le arte repetía concepciones y lineamientos tradicionales, ahogado por la costumbre y las convenciones, y destinado a una minoría. En su lugar el arte debía abolir el museo como recinto cerrado tradicional y salir a poblar los espacios del habitar cotidiano, librándose de las reglas establecidas y perteneciendo a toda la humanidad. En este sentido la CUC se inserta en la específica historia del museo como uno de los grandes ejemplos existentes en el mundo de la ejecución de esta aspiración.
"Conviene recordar con Michel Ragon que, así como los leones no deben estar en los parques zoológicos, tampoco las pinturas y esculturas deben ser recluidas en los museos. El ambiente natural de los animales salvajes es la selva. El ambiente natural de las obras artísticas son las plazas, los jardines, los edificios públicos, las fábricas, los aeropuertos: todos los lugares donde el hombre perciba al hombre como a un compañero, como a un asociado, como a una mano que ayuda, como a una esperanza, y no como la flor marchita del aislamiento y de la indiferencia".
Carlos Raúl Villanueva: "La Facultad de Arquitectura", (s.f). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.71.

A los numerosos valores universales de la CUC se suman sus no menos importantes valores locales. Villanueva manifestó muchas veces a través de sus palabras y en sus obras la importancia que para él tenía la elaboración de una arquitectura apropiada para las características específicas del lugar, integrando la universal a lo local. Esta aspiración se refleja en sus edificaciones de la CUC tanto en las referencias a la arquitectura tradicional como en la consideración importantísima de las peculiaridades de nuestro fuerte clima tropical.
"Creo que el arquitecto debe ser un humanista. Su visión debe ser global, universal y por lo tanto local. En efecto, nadie podrá entender lo accidental sin antes haber descubierto los grandes rasgos de lo esencial".
Carlos Raúl Villanueva: "Reflexiones Personales", (1965). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.79.

Los valores de la arquitectura tradicional venezolana considerados por Villanueva fueron los de la arquitectura colonial y muchos de los temas propios de la arquitectura moderna internacional fueron elaborados por él relacionándolos a su vez con las tradiciones heredadas de este momento de nuestra arquitectura. En la CUC la relación con el paisaje y la naturaleza, la búsqueda de una escala apropiada a la medida del hombre y la creación de espacios públicos de encuentro y reunión, pueden relacionarse también, como el mismo arquitecto lo hizo, con los espacios de las ciudades coloniales. Así mismo, en esta obra es constante la presencia de patios y corredores techados, que rememoran los íntimos patios que iluminaban y ventilaban las casas coloniales, mientras que las celosías de concreto y las protecciones solares de múltiples formas, recuperan las celosías y persianas de madera características de la colonia.
"Tanto en la sobriedad de las mansiones aristocráticas como en la simplicidad de la vivienda popular, se reflejó una clara influencia morisca heredada a través de la España Meridional, sin grandes efectos escenográficos de apariencia, que se traduce en una necesidad de espacio limitado, de vida interior condensada en un elemento: el patio. El patio es un elemento eternamente joven de la arquitectura..."
Carlos Raúl Villanueva: "Arquitectura Colonial", (s.f.). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.74.
"¿No es propicio también reconocer en esta época de influencia netamente maquinista, la preocupación de nuestra arquitectura colonial por formas trazadas a escala humana?. Tales formas se encuentran en la modesta dimensión de la ciudad, rodeada y limitada por un cinturón verde que facilitaba su abastecimiento, y en la medida relativa de sus plazas, calles, edificios. Y si consideramos la casa, vemos que la proporción entre la calle y el patio, su edificación baja y la escala de su estructura y decorado, revelan una arquitectura medida y calculada por el hombre y para el hombre".
Carlos Raúl Villanueva: "Arquitectura Colonial", (s.f.). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.75.

La elaboración de una arquitectura apropiada para nuestro intenso clima tropical es uno de los valores más grandes y trascendentes de la CUC. La idea de considerar el clima como uno de los factores esenciales a ser resueltos por la arquitectura y las específicas y múltiples soluciones que Villanueva llevó a cabo, constituyen un modelo ejemplar para el trópico. Las elaboraciones de Villanueva en torno a este tema se relacionan tanto con las propuestas internacionales, relativas a la adecuada orientación de las edificaciones y a las específicas protecciones solares para países cálidos realizadas por Le Corbusier, como con las soluciones de nuestra arquitectura tradicional. Así la CUC, con sus edificios colocados de acuerdo a la mejor insolación, con sus pasillos cubiertos que protegen del intenso calor y de la fuerte iluminación, con los patios y corredores que ventilan y refrescan los interiores introduciendo la vegetación y la luz del exterior, con las celosías de bloques calados que tamizan la intensa luz tropical produciendo múltiples efectos de luces y sombras, y con las protecciones solares de las fachadas, de variadas formas, que revelan la búsqueda constante por mejores soluciones para proteger los espacios internos, son, hoy más que nunca, un modelo a seguir por la arquitectura de nuestros países.
"Esa idea constante que preside nuestra arquitectura, de defender contra el sol, la lluvia y la deslumbrante luz de los trópicos, se reencuentra en el estudio de las facultades de las casas coloniales, en las que los macizos predominan sobre los vanos y los múltiples postigos de madera de las ventanas permiten graduar la luz, favoreciendo al mismo tiempo la aireación.
En las diferentes clases de persianas y celosías de madera, todas de inspiración oriental, ejecutadas con inteligencia y buen gusto, se advierte especialmente la sabiduría de esa norma que satisface tanto al corazón como al espíritu".
Carlos Raúl Villanueva: "Arquitectura Colonial", (s.f.). Escritos. (1980). Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.75.


La arquitectura moderna propuso un nuevo orden formal que expresase el espíritu de los nuevos tiempos caracterizados por las transformaciones sociales y por le desarrollo de la tecnología. Con la búsqueda de una nueva estética cuestionó la composición y el eclecticismo propios de la arquitectura académica, proponiendo nuevas organizaciones funcionales y espaciales y la superación de los estilos históricos por medio de la eliminación del ornamento y de la creación de formas abstractas que pudiesen expresar dichas transformaciones. La CUC es una obra que muestra en sus diferentes planes y edificaciones, realizados a partir de 1944, el paso histórico de la arquitectura académica tradicional a la arquitectura plenamente moderna. Los primeros planes hasta 1949, que se llevaron a cabo en la zona médica, muestran la composición elemental y simétrica, propia de la Escuela de Bellas Artes de París donde Villanueva se graduó de arquitecto. Empero, los primeros edificios, insertos dentro de estos planes, ya exhiben una arquitectura característica de las proposiciones modernas más tempranas, con una composición realizada a partir de elementos de formas geométricas definidas, ensamblados de manera asimétrica y de acuerdo con su función. La persistencia de cornisas y remates, junto con la eliminación del ornamento, la adopción de las fachadas blancas y lisas, los pilotos cilíndricos, las ventanas corridas, los marcos metálicos en puertas y ventanas muestran un momento de transición entre lo académico y lo moderno. Los planes y edificios a partir de 1949 exhiben el cambio progresivo hacia un urbanismo orgánico y dinámico, con una visón humanista de la escala y del rol social de la arquitectura; hacia el uso del concreto armado a la vista en audaces estructuras; hacia la creación de formas abstractas y complejas; hacia la elaboración del espacio entendido como finalidad principal de la arquitectura y hacia la integración del arte en ese espacio ideal para ser habitado por los hombres. A partir de ese momento Villanueva desarrolló, con una actitud de experimentación constante y con una calidad sobresaliente, los complejos temas propios del arte, el urbanismo y la arquitectura modernos. La CUC constituye por ello una lección de historia de la arquitectura. Los diferentes planes y edificaciones desarrollados por Villanueva, desde 1944 en adelante, muestran en un solo recinto, el proceso de transformación de la arquitectura académica hacia la plena modernidad. Este valor histórico refuerza el valor de conjunto de la CUC y la importancia de su conservación como totalidad.
"En todas las épocas el desarrollo de la técnica y el descubrimiento de nuevos métodos de construcción han originado nuevas formas. Las antiguas ya no se adaptan a las necesidades actuales; ella nace, se modifica, evoluciona, se desarrolla y se perfecciona, llega a cansarse y a ser vieja y muere como cualquier ser humano: algunas sobreviven, cuando otras acaban de nacer".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.49.
"De unas proporciones particularmente estáticas como las existentes en los siglos pasados, hemos llegado paulatinamente, en nuestra época, a un sistema mucho más orgánico y sobre todo dinámico".
Carlos Raúl Villanueva: "Tendencias actuales de la arquitectura", (1963). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.51.

Entre las diversas tendencias dentro de la arquitectura moderna resaltan posturas como la de Le Corbusier y de aquellos artistas plásticos quienes pensaban que la arquitectura no era únicamente la solución de un problema utilitario, racional o funcionalista, sino que, para poder ser verdaderamente considerada como tal y satisfacer las necesidades no solo materiales, sino espirituales del Hombre, debía ser una creación artística y poética. La obra de Villanueva en la CUC expresa esa orientación y el lirismo logrado en sus espacios demuestra la profundidad de su creación. La calidad artística de esta obra, cuyo disfrute por parte de quienes tenemos el privilegio de habitarla, está más allá de la elaboración de conceptos y de análisis teóricos; es esa calidad lo que finalmente le otorga el valor incalculable que posee para nosotros los venezolanos y para el mundo.
"...La poesía está en el corazón de los hombres: en una época conducida por imperativos económicos se debe, a través de soluciones de austeridad que se imponen, mantener firmemente los valores poéticos de la arquitectura y luchar con fuerza contra una tendencia hacia las formas puramente utilitarias; la arquitectura debe existir en función de ese contenido poético y es únicamente acercándose a ese segundo mundo como uno llega a alcanzar las realidades verdaderas".
Carlos Raúl Villanueva: "La Arquitectura Francesa", (1965). Escritos. (1980) Caracas : Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. p.87.