SIGNIFICACIÓN DE LA ARQUITECTURA
DE CARLOS RAÚL VILLANUEVA
Sibyl Moholy-Nagy

Desde 1950, la América Latina, especialmente Brasil,
México y Venezuela, ha alcanzado un lugar prominente en la Arquitectura, sobre
la base de las inteligentes variant
es
aportadas a una revolución en el campo del diseño, que en Europa comenzara treinta
años antes. Los arquitectos de vanguardia en estos países no se contentaron
con la realización de obras aisladas. Revolucionaron la herencia académica de
su profesión introduciendo un nuevo concepto de multiplicidad. Ciudades enteras,
tales como Belo Horizonte, Ciudad Motores y Brasilia, amplios conjuntos de viviendas
y nuevas ciudades universitarias acentúan la compleja armonía requerida entre
el diseño urbano y las necesidades individuales. Esta fusión de lo arquitectónico
y lo urbanístico no se repite en sitio alguno de la tierra. Significa una interpretación
absolutamente inédita de la misión del arquitecto y, por la calidad de sus resultados,
merece ser estudiada detenidamente.
En
Venezuela, Carlos Raúl Villanueva CRV aporta
en sus propios diseños algunas de las contribuciones más valiosas y su influencia,
debido a la intensidad de sus actividades como docente, autor y dirigente cívico,
se ha dejado sentir mucho más allá de las obras realizadas. A él se debe la
introducción de nuevos cánones y conceptos de creación que abarcan desde los
conjuntos de vivienda multi-
familiar,
hasta la relación de reciprocidad entre el arte y las estructuras contemporáneas.
Su evolución, más que la de cualquier otro arquitecto latinoamericano, señala
el proceso ininterrumpido de la arquitectura y la transformación de las tradiciones
renacentistas bajo el impacto de cambios sociológicos, tecnológicos y estéticos.
Sus obras no pretenden ser obras absolutas. Son afirmaciones experimentales
para aproximar el concepto histórico de ser humano a la era tecnológica. El
arquitecto debe plantearse las exigencias de una nueva sociedad urbana sin distinción
de clases y desea mantener su decidida influencia cultural. Todos los aspectos
de la existencia humana conciernen a todos.
Durante cuarenta años de ejercicio de la profesión,
CRV ha logrado soluciones que son auténticos
prototipos puestos al servicio de esa comunidad amplia y no restringida. A primera
vista
sus proyectos de mayor madurez parecen estar en contraste con la evolución que
ha sufrido el medio en el continente y en su país. Pero una mirada rápida a
la historia contemporánea de Venezuela evidencia que los modos de empleo de
la estructura, los materiales y las obras de arte son eslabones de una cadena
ininterrumpida que une el pasado y el futuro a través del pensamiento arquitectónico
1.
CRV comenzó su actuación como arquitecto en un momento afortunado de la historia de su patria, ese momento único en que los planteamientos y las aspiraciones de una nueva era se hacían sentir sin haber hallado aún sus símbolos visuales. Como todo auténtico conductor, asumió la responsabilidad de mostrar a su pueblo el ideal de un nuevo medio ambiente que fuera a la vez habitable y estimulante, funcional y artístico, contemporáneo aunque descendiera en línea recta de un pasado valioso.



Como ocurre en toda transición, sus predicados arquitectónicos
no pretenden proclamar un dogma ni una verdad absoluta. Son procesos culturales
que evidencian un estado de creciente responsabilidad estructural, cuando el
gradual
nacimiento de las ideas incorpora la imaginación creadora. No existe un punto
de partida estilístico en las obras de CRV.
La unidad que constituye hoy el carácter más definido de los edificios de Caracas
se desarrolló orgánicamente, a partir de un simple e ingenuo amor por el Hombre
y su hábitat en la tierra, un amor que renacía en cada obra y reflejaba su radiante
energía desde los muros 2.