Juan Pedro Posani. Cortesía: Abner Colmenares
Nacido en Roma, Italia, en 1939. Ha estado viviendo en Venezuela desde los diecisiete años. Desde 1949 y por más de veinte años colabora como asistente del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, en el proyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas. Profesor de Historia de la Arquitectura en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela; misma en la que fundó la Cátedra de Historia de la Arquitectura Moderna. Ha sido Director del Consejo Nacional de la Cultura, del Instituto de Artes Plásticas Armando Reveron y Presidente-Fundador del Instituto de Patrimonio Cultural. Por su destacada labor como arquitecto recibe, en 1992, el Premio Nacional de Arquitectura y confiriéndosele luego el Doctorado Honoris Causa UCV (2000). Editor y coeditor de revistas de arquitectura; ha publicado artículos para publicaciones periódicas sobre el mismo tema, y varios libros importantes, entre los que destacan: "Carlos Raúl Villanueva", escrito junto al japonés Makoto Suzuki, así como "Caracas a través de su arquitectura" en el que aparece como coautor junto a Graziano Gasparini.

 

IDEOLOGÍA, INFLUENCIAS Y OBSESIÓN

 

 

 

 

 

Juan Pedro Posani / Gian Pietro Posani

 

 

 

 

 

 

 


IDEOLOGÍA

 

La luminosa trayectoria en la arquitectura y el urbanismo contemporáneos, del genial Le Corbusier, su obra magistral y su vida de lucha titánica revisten caracteres casi legendarios para sus discípulos y amigos. En las oportunidades que tuve el honor de tratarlo y conversar con él, salí siempre impresionado por la claridad de sus conceptos, la fuerza de sus intervenciones y su manera tan sencilla de atacar todos los problemas, con una honestidad casi agresiva en su valiente sinceridad".
CRV en Caoma, 1961. Cortesía: Cadena Capriles
Carlos Raúl Villanueva, Caracas, 1967

 

 

 

 

 

 

 

CRV y otros colegas.  Cortesía: Fundación Museo de Bellas ArtesPara Carlos Raúl Villanueva [CRV] la arquitectura y el diseño, representaron algo mucho más amplio que la simple actividad enmarcada en la rutina profesional. Para él, diseñar y construir eran la actividad humana por excelencia. Con una coherencia cabal, con una adherencia perfecta a su carácter, sus sentimientos y preferencias CRV: Comité de Arquitectos para la sede de la OIT, Ginebra, 1966. Cortesía: Cadena Caprilesanímicas y sensoriales, CRV concebía la acción de delimitar el espacio, de organizarlo y entregarlo a la vida de los demás, como la acción suprema, dotada de todo el valor simbólico del constructor: el ser más positivo, el Eupalinos de Valéry a quien, él mismo, a menudo, citaba. Nada más alejado de sus preocupaciones que la concepción de la arquitectura como un mecanismo mercantil. Ahí estaban su límite y su ideal más hermoso.

CRV con la maqueta del Estadio Olímpico, 1949.  Cortesía: Cadena CaprilesCRV se excluyó a sí mismo de un sector determinante de la realización arquitectónica. La escogencia fue digna de la modestia y del sentido casi espartano que del espacio poseía CRV. El más absoluto rechazo por el nuevorriquismo y el lujo, por nobles preferencias íntimamente ligadas a su ser más profundo y esencial, lo condujo a dedicar su labor a una obra de creación en la cual se satisfacían los requisitos más altos de lo que él consideraba arquitectura. Que esta fuera una ciencia severa como afirmaba Le Corbusier, podría dudarse. Pero, en todo caso, el Estado le otorgaba la posibilidad de imaginar un entorno, un espacio, cuya definición implicaba saltar por encima de las pequeñas contingencias políticas o económicas, del transcurrir conflictivo de los días, para entregarse a la visión monumental de la arquitectura de uso público, convertida en símbolo y mecanismo de vida urbana, tal como lo había visto y experimentado en París, en sus años de estudiante.

CRV: Hotel Jardín antes de su inauguración, 1929. Cortesía: CINAP / Galería de Arte Nacional CRV: Museo Jesús Soto antes de la inauguración, 1972.  Fotografía: Paolo Gasparini. Cortesía: Centro de Información y Documentación, FAU-UCV
CRV: Bloque No. 1 de El Silencio, 1945.  Cortesía: Archivo Fotográfico El Nacional CRV: Construcción del Pabellón Venezolano Expo de Montreal, 1966.  Cortesía: CINAP / Galería de Arte Nacional

 

CRV: Instituto de Medicina Experimental.  Fotografía: Paolo Gasparini.  Cortesía: CINAP / Galería de Arte NacionalMás que esbozar una filosofía o teoría arquitectónica, diré cuales son los principios que guían mi trabajo: Considero que el medio expresivo específico de la arquitectura es el espacio interno, el espacio fluido, usado, gozado por el hombre. A partir de la concepción del espacio como lugar privilegiado de la composición, como clave secreta de todo el proyecto, se articula la caja volumétrica. Se concreta la estructura portante. Vibra con el color y la textura. Vive con las pulsaciones de las instalaciones de energía, con los movimientos de los servicios mecánicos. Creo en las virtudes cartesianas de la lógica y de la coherencia. Su aplicación a cada proyecto arquitectónico es la primera ley de supervivencia.

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1965


INFLUENCIAS ADOPTADAS

Le Corbusier: Palacio de los Soviet, Moscú, 1931"La luminosa trayectoria en la arquitectura y el urbanismo contemporáneos, del genial Le Corbusier, su obra magistral y su vida de lucha titánica revisten caracteres casi legendarios para sus discípulos y amigos. En las oportunidades que tuve el honor de tratarlo y conversar con él, salí siempre impresionado por la claridad de sus conceptos, la fuerza de sus intervenciones y su manera tan sencilla de atacar todos los problemas, con una honestidad casi agresiva en su valiente sinceridad".

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1965

 

Villanueva en su casa CaomaLa realidad humana de CRV, su integralidad como ser viviente y creador, supone en efecto aceptar la determinación precisa de su silueta tan compleja y variable como la de cualquier otro ser humano, pero no por eso menos delimitada y finita. Por ubicación de clase, por formación y cultura, su orientación preferencial tuvo necesariamente que inclinarse hacia los grandes arquitectos modernos y la producción más sofisticada de los grandes centros urbanos de Occidente.

 Fotografía autografía por Le Corbusier para CRV.  Cortesía: Abner ColmenaresSi hablamos hoy de eurocentrismo, debemos reconocer objetivamente que su trayectoria cultural estuvo claramente inscrita dentro de ese concepto, de él absorbiendo inspiraciones y referencias constantes. En particular, como ya se dijo, Le Corbusier y su doctrina Le Corbusier: Le Modulorejercieron sobre CRV una poderosa y permanente influencia. Pero por entre ese cúmulo de elementos externos o internalizados, superficiales o totalizantes y profundos, contrariamente a lo que ha ocurrido y todavía ocurre con otros arquitectos, CRV supo cultivar con un esmero especial una relación extraordinariamente comprensiva y expresa de la tradición colonial y popular. Que es como decir del clima físico del país y de las soluciones acumuladas durante siglos de experiencias estratificadas y colectivas.

CUC: Facultades de Ingeniería y Arquitectura. Cortesía: Archivo Fotográfico Shell, CIC-UCABA través de ellas pudo mantener en niveles, digamos, menos estridentes, la tendencia eurocéntrica -la asimilación de la cultura dominante- y gracias a ellas, la dialéctica de la localización y ambientación, como consecuencias del clima y sus determinantes, tuvo efectos decisivos en su producción.

En esto de la evolución de la obra de CRV y de sus causas, hay que advertir que es necesario separar las influencias más profundas -las que no se borran nunca aunque se la restriegue con las esponjas de la inteligencia y de la cultura- de las influencias momentáneas, que son asimiladas y luego inmediatamente superadas, convertida ya en material sobre el cual se sigue realizando una confrontación muy personal.

Escuela de Bellas Artes, ParísA las primeras pertenece aquella ilustrísima y estrafalaria meditación académica de la École Beaux-Arts de París, llena de un loco sentido del CRV: Proyecto Zoológico en Nicaragua, 1928. Cortesía: Abner Colmenaresoficio, de ambiciones didácticas aristocráticas y descomunales y de referencias tozudas a un pasado muerto y enterrado. En las segundas se inscriben las que van surgiendo de los viajes, los libros, las amistades renovadas, la lectura diaria de las revistas de todo el mundo, las obras ajenas que más publicidad reciben en el momento.

O´Gorman: Biblioteca Central, UNAM, MéxicoEstas últimas marcan más visiblemente la periferia de su obra, pero son más efímeras. Aquellas primeras, en cambio, se descubren con más dificultad pero permanecen agazapadas detrás de cada decisión de diseño. Es por no haber entendido todo esto y por haber revisado la arquitectura de CRV a toda carrera, que H.R. Hitchcok, en uno de los primeros trabajos sobre la Arquitectura Latinoamericana, no reconoce la herencia de Beaux-Arts, en cuanto a método, detrás de las formas almost brutal de CRV.

Mendelson: Edificio Sindicato Alemán de Nitrógeno, Berlín, 1930Gropius: Harvard Graduate Center, 1932Le Corbusier: Palacio de los Soviet, Moscú, 1931

Es admisible, desde luego, la mayor evidencia de la relación del conjunto de Medicina de la Ciudad Universitaria de Caracas y de la Urbanización Rafael Urdaneta, en Maracaibo, con las obras europeas de Mendelsohn, la del Banco Obrero y de las Viviendas de la Ciudad Universitaria con las de Sert, Gropius y Le Corbusier, la de los Estadios con las de Nervi y Niemeyer, la de la fachada principal del Rectorado con las de Asplund. Las referencias cruzadas son múltiples, y apuntan a una gran multiplicidad de indicaciones formales, de compromisos y contaminaciones visuales. Es bueno ser explícitos a este respecto, por cuanto hay alrededor del tema de las influencias y, por consiguiente, de la evolución de la obra de CRV, un posible debate que va más allá del campo ya necesariamente finito de la producción de CRV.

Nervi: Estadio Municipal de Florencia, TribunaNiemeyer y Costa: Pabellón de Brasil, 1939Asplund: Biblioteca Pública de Estocolmo, 1920-1928

 

"Porque al utilizar funcionalmente los materiales propios, nuestra arquitectura no fue concebida únicamente para el hombre, sino también para un clima y una luz muy definidos, realizando así una armoniosa unidad con el paisaje que nos rodean".

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1965.


INFLUENCIAS APORTADAS

"Ha nacido en efecto un nuevo espacio, una nueva sensación espacial muy distinta en su contenido, más dinámica, más activa y más humana. Ha conseguido evitar no solamente la forma puramente geométrica, sino que todo se disuelve ahora, se adelgaza, se vuelve continuo y transparente y sobre todo se une con otros espacios y otros volúmenes y otras aberturas, con una riqueza de posibilidades jamás imaginada. Todo se atraviesa, se interpreta de un modo fluido y penetrante, en una gama rica y potente y expresa características propias que son: elasticidad, movimiento, continuidad y dinamismo". CUC: Aula Magna, Platillos Voladores. Fotografía: Pedro Luis Hippolyte
Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1963  

 

Y es justamente por la valorización de la enseñanza colonial, el cuidado del clima y sus determinantes, así como ... que CRV: Evolución de los Pasillos Cubiertosla obra de CRV, a pesar de su ubicación social e históricamente determinada, ha alcanzado la proyección de una enseñanza, mal y poco recogida desafortunadamente. La interpretación que CRV hace de las circunstancias locales precisa de unos vehículos muy particulares que armonicen la visión adquirida en Europa con la dimensión muy especial del trópico y del subdesarrollo.

A ese racionalismo un tanto elemental y obvio, que con tanta elocuencia aparecía en los libros ejemplares de Auguste Choisy -inevitables textos de sus estudios Beaux-Arts- CRV agregó, por su propia decisión ese racionalismo, más elaborado y perfeccionado que constituía una de las más importantes justificaciones de Movimiento Moderno.

Reurbanización de El Silencio.  Fotografía: Carlos García Toledo.  Cortesía: Carlos García PruCUC: Gimnasio Cubierto.  Cortesía: Archivo Fotográfico Shell, CIC-UCABCUC: Estadio Olímpico. Cortesía: Fundación Francisco Narváez

Para CRV, colocado en el doble contexto de su formación académica y del medio socio-económico en el cual se desempeñó, la racionalidad del diseño, objetivamente, nunca pudo alcanzar la intensidad agónica de un programa realmente asumido como tarea y responsabilidad. La racionalidad, para CRV, permaneció siendo una racionalidad mayor y mejor. Una racionalidad que debía manifestarse, grosso modo, en la escala de los problemas irresolubles de la dependencia petrolera venezolana.

CUC: Rectorado y Jardín Botánico. Fotografía: Antonio Puente.  Cortesía: Centro de Información y Documentación, FAU-UCVCUC: Plaza Cubierta, Detalle.  Cortesía: Abner ColmenaresCUC: Hospital Clínico, Detalle de Rampas. Cortesía: Abner Colmenares

Para él, el campo más propicio, quizás, para lograr esa manifestación de racionalidad, por decirlo así, elemental, era precisamente el de los problemas concernientes a la dimensión general y especialmente amplia del acondicionamiento ambiental.

CUC: Facultad de Arquitectura, Detalle de Bloques Calados.  Fotografía: Silvia Hernández de LasalaEn el cómo acondicionar el ambiente, en el cómo cumplir con ese requerimiento, a la vez elemental y exigente, de garantizar la regularidad de las funciones orgánicas relacionadas con elCUC: Facultad de Arquitectura, Detalle de Ventanas. Fotografía: Mauricio Chang. Cortesía: Fundación Museo de Bellas Artes espacio físico, también se manifestaba en forma concentrada uno de los principales criterios de diseño manejados por CRV. Tales criterios, en su visión, constituyeron un puente entre la gran renovación arquitectónica internacional y las tradiciones funcionales nacionales.

 

"Los arquitectos entonces sustituyeron a un espacio eminentemente estático, por otro esencialmente dinámico. El espacio se conoce porque algo se mueve: el objeto o el espectador y la marcha hacen aparecer bajo nuestra visual la diversidad de los acontecimientos. Se logra desaparecer el sentido de la fachada y el espectador se ve obligado a moverse en torno de la arquitectura para comprenderla, sentirla y saborearla: un nuevo espacio había nacido, no únicamente físico sino abarcando todas las posibilidades humanas".

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1963

CUC: Plaza Cubierta, Panoramica. Fotografía: Pedro Luis Hippolyte


LA MAXIMA OBSESIÓN:

SÍNTESIS DE LAS ARTES MAYORES

CRV: En el jardín de Caoma. Cortesía: Cadena Capriles "Conviene recordar con Michel Ragon que, así como los leones no deben estar en los parques zoológicos, tampoco las pinturas y esculturas deben ser recluidas en los museos. El ambiente natural de las obras artísticas son las plazas, los jardines, los edificios públicos, las fábricas, los aeropuertos: todos los lugares donde el hombre perciba al hombre como a un compañero, como a un asociado, como a una mano que ayuda, como a una esperanza, y no como la flor marchita del aislamiento y de la indiferencia".

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1965

 

Plaza O´Leary, Detalle de las Toninas. Fotografía: Alfredo Boulton. Cortesía: Alberto Vollmer Foundation, Inc.CRV: Junto a una obra de Gabo.  Cortesía: Cadena CaprilesQueda finalmente por discutir la intención utópica. El propósito generoso de quien, en tanto artista, se siente preso de las dimensiones materiales reducidas de su obra y quisiera multiplicar a una dimensión colectiva y pública sus experiencias formales. Amplia ha sido la difusión nacional e internacional que ha recibido el intento realizado por CRV de incorporar las obras de arte, los artistas, el arte a secas, a su obra arquitectónica.

Narváez: El Atleta. Fotografía: José LoboLaurens: El Amphion .Fotografía: José LoboLobo: La Maternidad . Fotografía: José Lobo

Todavía hoy, el patrimonio artístico de la Ciudad Universitaria de Caracas representa una etapa única en la historia de nuestro espacio. La presencia en nuestra más importante Casa de Estudios, de los nombres de Arp, Léger, Laurens, Pevsner, Lobo, Vasarely y Calder, entre otros, arroja un resultado de alcances altamente positivos si se atiende a que se trata en realidad de un auténtico museo en plein air, sin que el museo tenga que compartir las restricciones y la exclusividad.

CUC: Elementos característicos. Fotografías: José LoboPor la contradicción en la que se encontró CRV, al intentar su síntesis de las artes, conviene recordar, ahora, sobre todo lo que de la empresa realmente es retenido con resonancias asociativas: una colección pública de arte, un testimonio de las tendencias expresivas de un sector de los artistas venezolanos y la inspiración generosa, utópica y, quién sabe, un tanto ingenua, que alentó una vicisitud constructiva ya irrepetible.

CRV: Colección de Arte Moderno en Caoma. Fotografía: Mauricio Chang. Cortesía: Fundación Museo de Bellas ArtesPuede arrojar alguna luz sobre el conjunto de problemas que constituyen esa vicisitud, el referirnos brevemente a las preferencias que se evidencian en la colección de arte que CRV fue reuniendo en sus casas, Caoma, la de la Urbanización La Florida y Sotavento, la de Caraballeda.

Colección CRV: Pevsner, Laurens, Arp. Cortesía: Fundación Museo de Bellas ArtesSu selección, afinada por años de frecuentación deleitosa con el fenómeno artístico fue muy precisa: por un lado, todo lo que tuviera el sabor y el sentido auténtico de lo popular y folklórico era bien acogido, bien se tratara de máscaras africanas o de cestería indígena venezolana, de muñecas peruanas o de cerámica andina. Por otro lado, todo el arte abstracto, en sus diferente modalidades, pero especialmente el desarrollado por Laszlo Moholy-Nagy y Jesús Soto en su versión óptico-cinética, recibía su aplauso más Colección CRV: Moholy-Nagy, Soto, Lobo.  Cortesía: Fundación Museo de Bellas Artesentusiasta. Quedaba, en sus preferencias, una región no muy bien delimitada donde al lado del Dadaísmo se hallaban varias formas de realismo mágico o de surrealismo. Max Ernst, Jean Arp, Antonie Pevsner, Wifredo Lam, eran en ésto sus autores más apreciados.

Colección CRV: Léger, Calder. Cortesía: Fundación Museo de Bellas ArtesY en medio de todo ello, estos dos artistas se destacaban de manera muy singular: Fernand Léger y Alexander Calder; Colección CRV:  Calder. Cortesía: Fundación Museo de Bellas Artesy los dos directamente vinculados a CRV por vía de simpatías mutuas y de analogías de carácter. Lo folklórico y popular corresponde a su amor por la arquitectura espontánea. El arte óptico y cinético se identifica lógicamente con su creación arquitectónica.

Colección CRV: Lam. Cortesía: Fundación Museo de Bellas Artes¿Qué hace allí el surrealismo, la solidez de Léger y el juego de Calder? Creo poder afirmar que son estos últimos precisamente los que señalan las referencias más acertadas, más personales e íntimas de CRV. Su carácter respondía más fácilmenteCRV: Ensamble elaborado por el arquitecto. Fotografía: Paolo Gasparini.  Cortesía: Centro de Información y Documentación, FAU-UCV a los estímulos misteriosos de las figuras totémicas de Wifredo Lam, a la monumentalidad sensual y directa de Léger y a la diversión iconoclasta y fugaz de Calder.Su selección de algunas de las claves expresivas de nuestra época, asentada en su hermosa colección, fue confirmada por los ensambles que él mismo elaboraba, con la ayuda de los materiales más inverosímiles, en un juego placentero y modesto, estrictamente personal, como pequeñas e innegables construcciones.

 

"Me preocupa el problema de una nueva síntesis de los distintos medios expresivos. Es para mí una aspiración reconducir la arquitectura, la pintura, la escultura, a la cohesión íntima, inextricable, significativa. Quizá los tiempos no sean todavía maduros para ello. No importa. Espero que nuestros ensayos servirán de base para el hombre integrado del siglo XXI. Por lo menos le recordarán nuestra angustia y le harán comprender el valor del progreso".

Carlos Raúl Villanueva: Textos Escogidos, 1965

CUC: Aula Magna, Panorámica desde el Balcón. Fotografía: Pedro Luis Hippolyte